domingo, 18 de julio de 2010

CUANDO EL SOL BAJA




Desde el Levante murciano tengo la referencia de Andalucía que mi imaginación, a su capricho, ha ido elaborando con la información que sobre allí me ha llegado. Me penetró en generosas cantidades ya desde mi infancia, especialmente por la música que se cantaba en casa, la que se escuchaba en la radio y la que iba a ver y escuchar con mis padres desde mi niñez más primitiva, música que provenía en su mayoría del sur de la península. Eran temas de amor y desamor, y yo configuré mi primer imaginario particular, en buena parte, con la manera de expresar algunos de esos sentimientos. No visualizaba a sus habitantes vestidos con los atuendos folklóricos, y sí a gente con brío, con gracia, con pasión.
He visitado algunas provincias andaluzas a lo largo de mi vida: Jaén, Granada, Córdoba, Sevilla y ahora Cádiz. Siempre he ido con predisposición a recibir la belleza (sé de ella porque he vivido en tierra que sabe de estas cosas) de los paisajes agrestes; de los urbanos, poseedores de hermosa y variopinta arquitectura, y a escuchar y sentir la campechanía y la vitalidad de sus gentes. Nunca antes me imaginé ninguna ciudad de Andalucía como lugar donde ver la tarde oscurecerse entre púrpuras, naranjas, amarillos, azules, verdeazules y grises plateados. No caí en la cuenta de que en Cádiz habría un buen horizonte para acunar al sol en los atardeceres hasta que la puesta del astro de luz, ya en el primer día de mi estancia, me sorprendió callada y elegantemente.

2 comentarios:

Alinando dijo...

Sé que mi tierra es fuente continua de sorpresas. El hecho de que el sol se ponga en el horizonte sobre el mar es una de ellas para quien viene del este. Me alegro de que esas sorpresas te hayan sido placenteras.

Un saludo afectuoso.
Antonio, tu compañero de cuentos.

Rosa Campos Gómez dijo...

Ver el atardecer sobre el horizonte del Atlántico supuso algo diferente y hermoso. Amigos y paisaje, todo fue bueno en Cádiz. Creo que conjugar cursos y ocio es una buena receta para las vacaciones.

Estupendo el enlace que nos enviaste sobre el Museo del Prado. Gracias. Un abrazo.