sábado, 23 de octubre de 2010

El triángulo de JUDY CHICAGO


1. The Dinner Party (1974–1979)


2.The Creation of the World (1980-1985)


Necesito dedicar tiempo a ordenar los papeles que tengo con apuntes, ya que son bastantes y suelo tardar en dar con lo que busco. Para hoy tenía pensado tocar un tema diferente, habrá tiempo para eso más adelante. A cambio me han aparecido unos apuntes sobre “Arte feminista para el siglo XXI”, conferencias que dio J. Chicago, artista, escritora y feminista en Murcia (CENDEAC,2007), y he pensado que hay caminos díscolos que juegan bien su papel, este reencuentro es uno de ellos.

J. Chicago (Chicago, 1939) está considerada como la pionera del arte feminista en EE UU. Desde los años 60, con los planteamientos de sus manifestaciones artísticas, revolucionó "algo" en las bases de la sociedad provocando una nueva manera de mirar la identidad, el cuerpo, además de las relaciones con predominio patriarcal. Su trabajo es ejecutado con un toque irónico-humorístico.

1. The drinner party (La cena) es una mesa con forma de triángulo equilátero dividido en treinta y nueve espacios, cada uno de ellos con un mantel bordado con nombre de mujer (diferentes) y sobre éste un plato y un cáliz. Cada plato representa en su iconografía abstracta una vulva , como núcleo central femenino, simbolizando los logros alcanzados por las mujeres en la cultura occidental. En las losas del suelo figuran otros 999 nombres escritos en oro. En total 1.038 mujeres que a lo largo de la historia han destacado a los ojos de la autora.


2. The Creation of the World (El nacimiento del mundo) pertenece a The Birth Project (1985). Consta de más de 80 obras (tapices), realizadas en colaboración con una red nacional de costureras. Es metáfora de la creación artística, pero también de la mujer y de la madre tierra cuando dan a luz a cada nuevo ser. La fuerza del alumbramiento de la vida está en ellas. Sobre este trabajo dice la propia autora:
Ha sido para mí un privilegio y una carga abrir la puerta de una realidad secreta, una realidad que casi todas las mujeres preferirían ocultar. He tratado de expresar lo que he visto -la gloria y el horror de la experiencia del nacimiento, la felicidad y el dolor del embarazo, el sentimiento de estar atrapados que acompaña a las satisfacciones de dar la vida. He querido sugerir que éste es un tema que merece la pena ser tratado, un tema rico de significado para las vidas de las mujeres y -porque las mujeres representan más de la mitad de la población, y porque todos hemos nacido, y porque todos los niños tienen que ser criados- un tema que merece la atención de toda la raza humana.”

Estoy convencida de que cada vez son más los hombres que se respetan a sí mismos como tales y respetan a las mujeres. Los que aún no lo saben es necesario que lo entiendan, el arte también es válido para comprenderlo.

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