lunes, 30 de mayo de 2011

ENCUENTRO CON JOSÉ VÍCTOR VILLALBA


                                                        El autor ante dos de sus obras



José Víctor Villalba nos recibió el pasado sábado en su estudio como lo hacen los buenos amigos, cercano, y con la humildad y la amabilidad que lo caracterizan. Licenciado en Bellas Artes y estudiante de doctorado, es un joven (26 años) que lleva mucho recorrido, recibiendo una sólida formación en el campo de la plástica desde pequeño; su obra pictórica ha sido merecedora de bastantes premios. Nos fue informando a la vez que nos mostraba una esplendida selección de los trabajos realizados en los últimos años. Partimos de los realizados en una época en la que el tema de la agricultura fue predominante. Alguna vez escribí algo sobre esta tendencia suya denominándolo “pintor de la experiencia”, porque veía paralelismo con los poetas de esta corriente literaria. Recordemos que Luis García Montero dice acerca de la poesía de la experiencia: "Escribir poesía seguirá siendo útil en la medida en que los versos hablen de la realidad, sean capaces de nombrar el mundo de las experiencias comunes, que es el mundo de las experiencias personales, con un lenguaje colectivo, única manera de acceder a un lenguaje propio" , podemos observar que estas palabras del poeta granadino son válidas también para definir el lenguaje pictórico de sus temas, porque en ellos aflora una experiencia vivida que se traduce en poética de la imagen que plasma el trabajo en el campo que tanto ha frecuentado ayudando a su padre, agricultor, al que él ha acompañado en estas tareas muchos veranos. Hombre cogiendo fruta en el perigallo, portándola en un carretón, labrando con un tractor, cavando, reflejándose en la amanecida de un cristal de la tv con código de barras, mujer recolectando, … son pinturas en su mayoría acrílicas, en soportes de tabla de grandes dimensiones, asomándose a nosotros, diciéndonos algo de estas labores tan específicas de nuestra tierra, transmitido desde un figurativismo de pincelada suelta, con colores repletos de la energía que destila la mañana. También nos mostró temas de otro calado, las pinturas realizadas en su año Erasmus vivido en Florencia, y las pertenecientes a su última etapa, en la que ha quedado atrás el tema agrícola porque ahora lo que le urge expresar es el concepto que tiene sobre este mundo que nos toca vivir; son cuadros en los que se manifiesta la repercusión que tiene una civilización que si persiste en querer echarle un pulso a la naturaleza, aquella acabará perdiendo, siendo la fuerza de la naturaleza (más bien de lo natural diría yo, como una cordura que armoniza la sensibilidad humana con la del Medio Ambiente) la que acaba imponiéndose. José Víctor nos explicó el porqué la elección de los asuntos reflejados, las diferencias de soporte y las influencias de éstos en las técnicas usadas, que fundamentalmente son acrílicos trabajados con paletinas y espátulas de todo tamaño, y, en menor medida, acuarelas traslúcidas. En todas estas obras predomina el color, marcando con él volúmenes y atmosferas en expresividad lozana.
Encontrarnos en su estudio (calle Santa Gertrudis, 66) ha supuesto algo muy importante para los componentes del Taller Siembra que acudimos, taller en el que como él mismo recordó estuvo seis años, los que precedieron a su inicio de la licenciatura en BB. AA. Sentimos que hemos recibido una excelente clase de pintura, algo que agradecemos a Villalba, que, en su campo artístico, dentro y fuera de la región está poniendo alto el nombre de Cieza.

                                                                                                                                     Rosa Campos


(Este artículo fue publicado la semana pasada en dos periódicos ciezanos)
Explicando el proceso y tema de estas acuarelas

Explicando la elección de los temas y la técnica con acrílicos.