sábado, 8 de octubre de 2011

BOSQUES. POLÍTICA




El titulo de esta entrada corresponde a dos palabras clave que contiene y que me provocan una asociación de ideas y contenidos que aquí anoto.

Bosques. Prometí subir todo lo que se leyó en relación con los árboles en la exposición que realicé en La Sala del Comendador (Calasparra ) en septiembre. Hoy le corresponde al epílogo del libro El Hombre que Plantaba Árboles del escritor francés Jean Giono, con prólogo de José Saramago y epílogo de Joaquín Araujo. Recomiendo la lectura de este hermoso cuento.

Política. Para afrontar la crisis, parece ser que la corporación del Ayuntamiento de Calasparra no ha liberado a ningún concejal, y el alcalde cobra solo el sueldo de diputado regional y no el de alcalde. Me parece un asunto digno de destacar, y pienso que es importante que se sepa por el posible efecto espejo que determinados hechos sobresalientes pueden tener en la sociedad.
La historia que nos propone Giono y la actitud de políticos que toman decisiones como esta tienen para mí un sentido de alta responsabilidad. El concepto de política -tal y como se concibe desde su esencia- y su práctica son imprescindibles para una sociedad saludable, los necesitamos como el buen aire que nos deparan los bosques. Todos tenemos que sembrar y cuidar de ambos terrenos porque ninguno de los dos nos es ajeno.

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EL HOMBRE QUE PLANTABA ÁRBOLES Jean Giono

Epílogo de Joaquín Araujo


Hacia el Bosque de bosques.
¡Gracias!
Cuando tengamos un árbol cerca, o mejor, sobre nosotros, conviene que nos brote algo de gratitud. Mejor sería un caudaloso agradecimiento porque nadie sería capaz nunca, de tan siquiera enumerar los regalos que la arboleda nos hace.
Se nos anda olvidando que respiramos el alma verde de los árboles. La transparencia que nos anima por dentro es, en efecto, la tarea lograda por los bosques. Cada árbol es una fuente y un diminuto clima local.
Plantar árboles es además cultura porque los bosques han publicado todos los libros. Porque casi todos los campos cultivados fueron tierras de arboleda. Porque la palabra agricultura fue la que formó el término cultura. O, mejor aún, sobre los suelos que primero construyó el árbol luego los humanos crearon civilizaciones.
Queda mucho trecho hasta que reconozcamos a las arboledas como bien común y manifiestamente inmejorable de la sociedad. Todavía más largo resultará el camino, a pesar del Nobel de la Paz a Wangari Matahay, para que los fundadores de bosques sean aceptados como artistas. (…) Este libro no solo es delicia literaria sino también pedagogía activa.
Nos queda un último y acaso más crucial asomo a las consecuencias que se propagan a partir de la plantación de un bosque. Porque el árbol en pie, vivaz y, como siempre, con sus enormes brazos abiertos, es equivalente a un fármaco prodigioso. El bosque puede sanar- si lo recuperamos en las proporciones ilusionadamente imaginadas por Jean Giono- el cambio climático, el avance de los desiertos y la erosión, el desmoronamiento de la multiplicidad vital, la escasez de agua y combustible, así como la creciente fealdad del paisaje.
Poco o nada tiene tantas consecuencias favorables , para todos sin excepción, que ser como el hombre que plantaba árboles. Porque si algún día conseguimos un Bosque de bosques también habremos logrado una Humanidad más humana.

2 comentarios:

Rosa Campos Gómez dijo...

He recibido un correo comunicándome sobre el siguiente aspecto:
En UN PAÍS PARA COMÉRSELO, que se emite esta noche en TVE 1, se hablará del arroz de Calasparra, allí acudió Imanol Arias para ver el proceso que se sigue desde la siembra hasta la mesa en su amplia variedad de preparaciones culinarias. Participando el actor además en las tareas del sembrado de este excelente cereal producido en la villa arrocera, cuya calidad obtuvo la denominación de origen en 1985.

Rosa Campos Gómez dijo...

Agradezco a Antonio Luis su palabras, las cuales aparecen en este blog en la entrada MUCHO NO ES DEMASIADO, por ponerme en conocimiento de su blog parrafosconsentidos@blogspot.com , del poeta Domingo Navarro y por el comentario que dirige a Palabras en imagen.
Le deseo larga vida en este formato tecnológico valioso, mágico me atrevo a decir, que nos provee de una comunicación compartida, fluida, donde podemos decir sentimientos y pensamientos , procurándonos una aproximación desde ellos. Así como un enriquecimiento proporcionado por y desde todas aquellas personas a las que aludimos por sus trabajos , los que por su humanismo tanto nos aportan.

Va también mi agradecimiento a cuantos visitan el blog y a los que me hacen llegar su comentarios sobre las distintas entradas a través del correo electrónico.