viernes, 26 de octubre de 2012

DESAHUCIOS

   Microrrelato
Esperanza en vuelo
   

         Esperanza miró hacia la calle y vio a unos vecinos cabizbajos:  medio piso pagado y el otro medio sin poderlo ser. Sin trabajo y sin techo estaban, de ambos por desahucio.
         La Constitución le acudió a la mente, y que habían unos políticos que cobraban por trabajar para que se cumpliera.
        El sol entraba por su ventana sin conseguir animarla.
        Estaban vacías. El cúmulo de viviendas de las entidades financieras se hallaban vacías. Cierto es que eran ofrecidas a clientes sin números rojos -pero o ya tenían casa o ese no era su momento-. Y  las viviendas se morían de pena al verse deshabitadas, sin poder cuidar de las vidas de quienes las necesitaban.
       Miró y se asustó ante el caos que con el sumar de los días se iba pergeñando, pero solo un instante. Tomó su nombre entre las manos y con un enérgico soplo lo mandó volar en busca de aliados. Urgía  desactivar el resorte enrobinado que sin tregua deshumanizaba, porque arreciaba la amargura y a muchos se les estaba esquilmando el norte.

R. Campos

domingo, 7 de octubre de 2012

ASPECTOS DE UNA TARDE



Todo acto engloba algo más de lo que se ve a simple vista. En torno al celebrado el pasado día 29 de septiembre en el Museo Arqueológico de Murcia, titulado 100.000 Artistas por el Cambio, con un llamamiento a escala intercontinental, hubieron aspectos que me parece oportuno destacar. Fue organizado en nuestra región por mujeres - Irel Faustina Bermejo e Isabel Ascensión Miralles-  algo no demasiado  frecuente en los eventos poéticos que a menudo se organizan,  y quizás por lo mismo fue llevado a cabo con una importante   predisposición a la acogida, como así se reflejó en toda la variedad de hombres y mujeres que acudimos desde distintos campos de la cultura  -poesía, música,  pintura ,  fotografía y docencia-  y desde distintos pueblos, incluso de más allá de la región murciana. 
Mujeres fueron  las que pusieron voz a la música -Francisca Usero, Manoli Magoñil  y Amélie  Bernal- voces que no conocía y que me parecieron excelentes.
Como todo acto, y más si es el primero, habrá enseñado que hay cosas que pulir y que prever, y especialmente que lo extraído y lo compartido tiene su valor y su peso.
 Es de agradecer -a Francisco Illán Vivas- la divulgación  en vídeo de buena parte de la poesía leída. 
La introducción que en el Patio de los Escudos del Museo hicieron Isabel  Ascensión  Miralles, Irel Faustina Bermejo y David Botía  -amigo con el que fue muy grato el reencuentro, así como conocer a María Ángeles-  resultó  muy descriptiva y acertada del significado del encuentro poético que nos reunió a todos. 


Juan Espallardo es el autor de estos dibujos, apuntes rápidos que ilustran muy bien algunos momentos de la tarde en el MAM:

 


Desde Cieza partimos cinco personas al recital pertenecientes a dos asociaciones ciezanas: Eduardo López Pascual y Manuel Balsalobre  Ato, de la Asoc. Cultural "Pueblo y Arte" ; y  Aurora Montoya Lozano, Ángel Almela Valch yo,  del Grupo de Literatura "La Sierpe y el Laúd".
La mayoría leímos poesía propia, y algunos recitaron versos de otros,  como  Aurora Montoya, que leyó este hermoso poema:

NO TE DETENGAS     Walt Whitman (1819-1892)

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:

tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

martes, 2 de octubre de 2012

PALABRAS QUE INVADEN



   En el acto -citado en la anterior entrada- llevado a cabo el pasado sábado en el Museo Arqueológico de Murcia (en el blog LCN, en el siguiente enlace Reportaje en vídeo del evento 100 poetas por el cambio , se puede ver una selección del recital), leí el siguiente poema -que escribí para ese día-:

            
              INVADEN LAS PALABRAS       

                                    I
     Invaden las palabras mi paladar,  
    sin turno, 
aventurándose a ser cada una la primera  en dejar el sabor de su secreto.
Y yo, que sé quitar bridas cuando el asunto apremia,
les permito que anden sembrando su color y su hondura,
 su nombre y su metáfora.


                                 II
        Cristal   traslúcido para mirar la sombra y la lección que enseña.
Arrojo   para el no cuando es preciso.
Luz   cabalgando  el horizonte del  abrir de  ojos
donde se alumbra al cuerpo-alma que  acuna el gozo que lo eleva,
que sabe del dolor y lo  descifra.
        Alegrando las bocas  pan, aceite y vino
 y habitando las mentes todos los pronombres que al verbo amar sustentan.


                                  III
       Agua  lavando basureros blanqueados de marca y de postín .
Agua  en la piel, en todos  los vasos.   Vistiendo los ríos.
      Fuego  haciendo crujir entre sus llamas la injusticia.
Fuego  grabando el amor sin mesura  en las arterias.
      Tierra  predispuesta para el  sirle de  quien ignora o utiliza al otro.
Tierra  mullida, fértil, hablándole a los pies y a las raíces.
      Aire  denunciando cloacas.        
 Aire  alando el bien en las ideas.
       

                                   IV
        Árbol con ramas, con hojas y cosechas,
con nidos que amparan el trino y el volar.
      Palabras claras, que conjugan sin trampa,       
                    Poesía   siempre,   de exacta temporada.

©  Rosa Campos