jueves, 3 de septiembre de 2015

DÍAS DE FUEGO QUE DESTRUYE




                  Al fondo, perfil de montañas y centro del Cañón de Almadenes, tras el incendio (medio día,7/8/15).
                                                      Fot.: Sara Alarcón


EL FUEGO QUE DESTRUYE                                                                       Rosa Campos Gómez



El Cañón  de Almadenes y parajes aledaños o distantes, arden desde ayer por la tarde. Se está quemando lo que viste una geografía querida, los árboles y matorrales que se sujetan a su suelo. 

Cuando el paisaje vivo se que quema, nos quemamos también nosotros por dentro.
Parte  del Almorchón, La Serreta, Sierra de la Palera, Los Losares y Almadenes,  lugares  que orográficamente se abrazan, han padecido mucho en estas horas,  y con ellos todos los que amamos este enclave ciezano con tanta historia  desde la Prehistoria, donde cuevas con importantes pinturas de Arte Rupestre  nos legan su enorme  patrimonio cultural (entre ellas La Serreta), de magna belleza, que nos ha llegado como un delicioso regalo de la naturaleza.

He vivido en Los Losares,  a metros de la desembocadura de la garganta profunda del cañón por cuya  serpenteante hendidura fluye el Río Segura, y ver trocarse en ceniza y carbón lo que era verde es difícil de digerir. Recorrí suelo marmóreo con exigua vegetación, en el que los pinos  buscan sus rendijas de tierra entre losa y losa, para echar hondas raíces, haciéndose de moderada altura y fuertes para el sol y para el viento;  pinos  bonsáis que quisieron tener vida de años y años, lográndolo, para dar ejemplo de voluntad de ser. Me he cruzado con suelo que admitía a lentiscos, sabinas, atochas de esparto, lirios morados en primavera…

He bajado a la «cueva del herrero», que se abre en la mitad de la pared de la margen derecha del Cañón, desde donde he visto familias de  ánades recorrer juguetonas la diminuta playa de esa orilla.

Pienso en la fauna. Cuando se quema el monte y peligra la fauna. Cabras montesas, liebres,  conejos, reptiles, caracoles, perdices, ruiseñores, garzas, ánades…, al oler lo que se avecinaba, habréis emigrado a cualquiera de los lados próximos que han quedado como suelo de salvación.

Me permito compartir estas palabras de mi hija María, que resumen con precisión lo que sentimos:
«Yo soy de la RISA (República Independiente del Salto de Almadenes), así llamábamos a nuestro hogar mis hermanos, primos, y amigos cuando éramos pequeños. Casi todo lo que sé lo aprendí allí. Ahora arde y se esfuma de manera incontrolable. Perdemos algo muy grande ciezanos, perdemos el paraíso. »

Hemos ido cuando nos ha sido posible tener acceso y hemos comprobado que parte de ese paraíso sigue respirando intacto (y confío en que así siga), son esos lados donde habrá emigrado la fauna,  lugares a salvo porque los bomberos, pilotos, retenes,  voluntarios...1 lo han procurado;  qué admiración y respeto ante ellos, grandes seres humanos que cuidan de la Naturaleza  en su conjunto, porque todos y todo estamos en ella.

Y,  junto a estas palabras que he necesitado compartir, y desde la política que yo puedo ejercer (nadie somos ajenos a ella), pido a quienes corresponda, más inversión en  dispositivos para prevención de estas tragedias que destrozan muchos años de vida, que empobrecen los pueblos y los paisajes, que aniquilan historias de mujeres y de hombres, cuando no vidas.

Reitero: es necesario, y con urgencia, más personal y material. Aunque estuvieran inactivos todo un año (que fortuna si así fuera), se crearían más puestos de trabajo y nunca sería dinero perdido, no olvidemos que en el Ejército se adquiere armamento  e instruye para hipotéticas guerras,  y cuánto más necesario y urgente es  cuidar  de nuestros montes, ahogando el foco antes de que se extienda. Nos va la respiración en ello.

Actualización (8/8/15)
 Porque las noticias se suceden y se necesitaría una constante actualización, es preferible invitar desde aquí a acudir a las fuentes que podemos encontrar en los diferentes medios de comunicación y en Facebook. 
  

1. Agentes medioambientales, Forestales,  Policía Municipal de Cieza y Calasparra, Guardia Civil y Protección Civil.Todos los reconocimientos y los homenajes para ellos y para quienes nos han mantenido informados a través de imágenes y palabras.

(Retiradas las fotografías porque corresponden a unas horas trágicas que ya han pasado y deben pertenecer al archivo de lo que no queremos que vuelva a suceder).


Actualización (12/8/15)
Todo ha pasado y, a pesar de los daños graves,  hay zonas que se han salvado. También las pinturas que se encuentran en los numerosos abrigos de Arte Rupestre. 
Ante los incendios que en estos días, como en tantos veranos,  calcinan buena parte del suelo de nuestro país y ponen en riesgo la vida de muchas personas, hay que estar preparados con más medios para impedir que se extiendan. Estoy convencida de que con ello se evitaría tanta muerte de flora y fauna, de espacios necesarios para la salud de la vida.

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